Del mismo material del que están hechos los sueños
Diego Mariño - Reflexiones, Venture Capital July 28th, 2006
Paul Kedrosky postea sobre el barco que se ha construido Tom Perkins (co-fundador de la VC Kleiner Perkins Caufield & Byers), bautizado con el nombre "The Maltese Falcon". El gadget tiene 80 metros de eslora y casi 60 de altura, suponiendo una inversión de casi 100 M$. Cómo Tom es un tipo listo, buena parte del barco la ha contratado a empresas tecnológicas en las que ha invertido.

Al verlo he recordado unas reflexiones de Ramón en las que se planteaba que ocurriría si en vez de comprar tanto 4×4 de gama alta, se invirtiese en startups. Obviamente, el velero está muchas magnitudes por encima.
El señor Perkins es bien libre de gastar el fruto de su trabajo como mejor le parezca. Pero soberano despilfarro me llama la atención por varios motivos:
- Jamás he confiado, y dudo mucho que algún día lo haga, en directivos que extraen beneficios de las empresas. Dividendos incluidos. Ellos hablarán de premiar el esfuerzo, de recompensar la confianza del inversor, de hacer atractivas las acciones. Pero el mensaje que a mí me llega es muy diferente: somos tan incompetentes que no tenemos ni idea de qué deberíamos hacer para seguir creciendo, así que en vez de reinvertir, repartimos.
- ¿Creen en KPCB que tras esta compra podrán seguir captando fondos? Igual la imágen que reciben los inversores es otra muy diferentes a la mía: consiguen tanto dinero que lo pueden dilapidar así.
- ¿Creen en KPCB que la nueva burbuja tecnológica ya ha explotado? Igual por ello no reinvierten.
En todo caso me alegro sinceramente por él. El barco es una monada :) Pero especialmente me alegro porque puede vivir sin la presión económica de sacar adelante una startup. Últimamente mi unidad de medida mental es "sueldo de programador x hora". Todo gasto automáticamente lo traduzco en "con este dinero podría pagar X horas a otro programador e iríamos más adelantados". Empieza a ser obsesivo, aunque espero que mucho más que los programadores indios interesados en grid computing.
Qué sería de una startup sin las tensiones financieras de la primera fase :)
Steve llega tarde. Y empieza quejándose: no le gusta esperar callado en las presentaciones a que terminen de hablar. Ojalá permitiese eso mismo en sus 

No sé cómo llegué a comprar este libro. Probablemente fue en una recomendación (con rebaja) de 