Ramón ha vuelto, no sólo a la blogosfera, sino también a compartir cafés.
Ayer tuvimos otra interesante charla sobre política, economía y modelos de negocio. El nuestro parece estar cada vez más perfilado, y por norma, cuanto más pensamos en abrirlo más nos gusta.
Entre los autores que me recomendó leer para seguir pensando está Henry Chesbrough, el cual tiene un artículo cojonudo espléndido para el proselitismo (Why companies should have open business models), en el último MIT Sloan Management Review.
Del artículo destaco el siguiente gráfico:

Se ve claramente que cambiando un modelo de negocio cerrado por uno abierto, cabe la posibilidad de reducir costes y aumentar ingresos por otras vías. Tan claramente que creo que lo incluiré en nuestro resúmen ejecutivo. En la primera página. O en la portada, incluso ;)
A pesar de las ventajas que, en el peor de los casos, se le suponen al modelo, es difícil encontrar inversores dipuestos a participar en compañías cuyo modelo empresarial sea mínimamente parecido al expuesto. Aún así les gusta subvencionar el encerrarse, patentar a la defensiva y salir a vender cajas con más ilusión que resultados. Curioso.
Esperamos en breve tener definido el nuestro. Ya os contaremos. O mejor: ya lo compartiremos.